Las fronteras de mi territorio son los acantilados
Los signos de interrogación inflaman todos mis libros
Mis lunes se alzan sobre el desorden de la cotidianidad
Mis miércoles avanzan bajo la estela de misiles balísticos
Todos los días son arrastrados por técnicas de persistencia avanzada
Hora tras hora es exactamente como se supone que no debe ser
Hora tras hora frutos maduros estallan contra el vidrio templado
Hora tras hora repica alarmada incluso la campana Catalina
Y yo pienso que todo lo peor es asombrosamente peor
Fascinantemente peor
Espeluznantemente peor
Que todo es exactamente grave e impreciso y quien sabe inevitable
Y alzo la nariz y veo que el mundo ha sido engullido
Masticado
Convertido en esto tan nefasto
Desventurado infausto
Irritante
Básicamente deprimente
Y es que hay una resplandeciente daga empuñada al amparo de la oscuridad
Y es que lo bueno de la vida ha sido secretamente emponzoñado
Y es imprescindible que hoy lance la primera piedra el que tenga algo verdadero
Para este preciso día bajo el implacable flujo de noticias
Para este tiempo de retorcidos comandantes
Alguien que haga algo verdaderamente convincente
Algo de efecto inmediato
Algo que haya entendido todas las lecciones
Eficaz idóneo realista pragmático idealista
Algo que alcance el punto de ebullición
Porque el cerebro está hambriento de glucosa y de algo de abrupta belleza
