lunes, septiembre 21, 2026

La terrible urgencia de algo

Las fronteras de mi territorio son los acantilados 

Los signos de interrogación inflaman todos mis libros 

Mis lunes se alzan sobre el desorden de la cotidianidad

Mis miércoles avanzan bajo la estela de misiles balísticos

Todos los días son arrastrados por técnicas de persistencia avanzada

Hora tras hora es exactamente como se supone que no debe ser

Hora tras hora frutos maduros estallan contra el vidrio templado

Hora tras hora repica alarmada incluso la campana Catalina

Y yo pienso que todo lo peor es asombrosamente peor 

Fascinantemente peor

Espeluznantemente peor

Que todo es exactamente grave e impreciso y quien sabe inevitable 

Y alzo la nariz y veo que el mundo ha sido engullido

Masticado 

Convertido en esto tan nefasto

Desventurado infausto

Irritante 

Básicamente deprimente  

Y es que hay una resplandeciente daga empuñada al amparo de la oscuridad

Y es que lo bueno de la vida ha sido secretamente emponzoñado

Y es imprescindible que hoy lance la primera piedra el que tenga algo verdadero 

Para este preciso día bajo el implacable flujo de noticias

Para este tiempo de retorcidos comandantes 

Alguien que haga algo  verdaderamente convincente

Algo de efecto inmediato

Algo que haya entendido todas las lecciones 

Eficaz idóneo realista pragmático idealista 

Algo que alcance el punto de ebullición

Porque el cerebro está hambriento de glucosa  y de algo de abrupta belleza 

Ilustración: Mohammed Muhraddin 2011

 

La terrible urgencia de algo

Las fronteras de mi territorio son los acantilados  Los signos de interrogación inflaman todos mis libros  Mis lunes se alzan sobre el desor...