lunes, diciembre 04, 2017

Endemoniadamente bella

Ella era una mujer que provocaba desesperadas plegarias. Yo, desolado, murmuré: Cuando te conocí pensé que eras un ángel, pero ahora te conozco más. Los hermosos ojos de ella echaban fuego cuando chilló: ¡Sí soy un ángel!
Ilustración: Terry Richardson

¿De parte de quién?

Cuando Pablo Neruda visitó Arequipa, su primera intención fue conocer a César Atahualpa Rodríguez Olcay. Siguiendo las indicaciones, se diri...