No sé qué he hecho en estos últimos setenta y tres años
Jamás he declarado que todos tenemos la cabeza redonda para que nuestros pensamientos puedan cambiar de orientación. Eso dijo Picabia. Tampoco he ganado una suma exorbitante en la lotería. Ni he navegado sobre una oceánica confianza en mí mismo
Quizá he vivido con poca autocompasión y una ardua dosis de ensimismamiento. Quién sabe
O de desasosiego
En estos últimos setenta y tres años no he incrementado la población humana haciendo uso de mis legítimas facultades. Quizá dije que ya el poema se alza con su cabeza su tronco y sus extremidades. Quizá dije que el poema no es solo exploración. Ni una desolada interrogante. Quizá dije que lo más urgente es siempre poner un pie en áreas inexploradas de la conciencia contemporánea. O hasta en áreas ya contactadas
El poema solo sirve para intentar ser solamente un tornillo solo de la sola poesía. Dije eso. Un tornillo inoxidable. Quién sabe.
O quizá dije todo eso solo para justificarme. Solamente. Porque uno pone sobre la mesa lo que tiene
Eso sí
En estos soleados setenta y tres años conocí a ella que admitió ser una persona especial singular e intransferible (como absolutamente todo el mundo). Dijo que sufría de neurodivergencia como solo ella. Y buena parte del tiempo he hundido yo mi nariz detrás de la oreja de ella
Y sin embargo juntos tuvimos la oportunidad de vivir el drama de ser felices
El punto de vista de los monstruos perfectos. La hiperconsciencia corporal. Todo eso
Absolutamente
Aunque ella siempre me advertía que mirar algo es no mirar otra cosa. Decía eso. Todo eso
Siempre
Tal vez
Absolutamente tal vez
En estos últimos setenta y tres años nunca dije que la mente del hombre no es un espejo liso sino un espejo ligeramente cóncavo o ligeramente convexo un espejo que forma la realidad. Eso dijo Bacon. Tampoco me dediqué al noble arte de unir corcheas y semicorcheas. Pero lo que sí está claro es que necesité tiempo para contemplar el vacío
Ya sabes. Oxigeno.
La combustión de las ideas. La masa encefálica poliédrica
Todo eso
¿Y qué ritmo ha llevado mi paso estos últimos setenta y tres años?
Puede ser el de un montaje frenético con primeros planos más encuadres extravagantes y cámaras repentinas. O el ritmo de un animal andino avanzando sigiloso entre los bofedales. O la manera esa en que las rocas atropellan siguiendo un patrón tercamente aleatorio
Piénsalo bien
Y además los caballos son nobles animales que cabalgan bajo un cielo azul
Y las bicicletas son hermosos vehículos que se pierden por la alta ciclovía
O tal vez yo solo salí disparado en la kawasaki icónicamente pintada de verde
Sin rumbo fijo
Sin rumbo fijo y más allá
En esta última temporada de setenta y tres años no he conseguido demasiado
No he conseguido dominar el idioma quechua ni el inglés ni siquiera el castellano
En realidad no he conseguido dominar ni a la ardua musa ni al arcano fuego
Y no he ambicionado algo lo suficiente como para empezar a sentirme mal
O tal vez sí
A eso del atardecer
Mira pues. Mira tú pues
Pero yo no he escrito todo lo que tenía que haber escrito
En estos setenta y tres años que han pasado como pasa todo el escarpado camino
En estos setenta y tres años que han pasado como pasa todo lo que se mueve
Todo lo que se quiere
Todo lo que se puede
Todo lo que se pierde
Ni de lejos he escrito la historia de un demonio que habita en lo profundo
Ni he logrado adivinar la respuesta del gran acertijo
Solo supe cierto día. Solo cierto día escribí una frase larga
El hierro de nuestra sangre y el calcio de nuestros huesos se forjaron en el corazón de supernovas extintas
Eso
Y que al final todo es cuestión de violento debate
En estos tantos setenta y tres años algo he hecho sin embargo
Piénsalo bien
He buscado el rastro de migas de pan que dejó alguien por ahí
Tal vez
O tal vez yo he estado dejando un rastro de huesos de pollo
Un rastro de palabras recortadas
Una sucesión de habitaciones con vista al parque
Quién sabe
Un montón de sucios calcetines
Pero lo peor de estos últimos setenta y tres años
Es que nunca he logrado controlar
Esta precisa mixtura de fraude y honestidad
Este batiburrillo multicolor
Porque yo nunca digo la verdad
Aunque tal vez sí
Quién sabe
Piénsalo bien
Absolutamente tal vez
