El perro ingresó
violentamente al tribunal causando pavor. “Hace 20 años un famoso abogado echó
una maldición”, recordó alguien, a manera de explicación. El espíritu del jurisconsulto
habría renacido con feroz osadía. Un juzgado rabínico ultra ortodoxo que cree
en la transmigración condenó entonces al perro a la lapidación. Los verdugos
persiguieron al acusado. Sin éxito.
jueves, octubre 05, 2017
Estudiadamente sustanciales y perversamente frívolos
El polvo bailaba en los rayos de luz que filtraba la persiana. Había libros por las esquinas formando torres tambaleantes, incluso uno de T...
-
En la década de 1970, Arequipa seguía siendo una hermosa ciudad plagada de cantinas. El Room Dairy , en el Portal de San Agustín, no cerraba...
-
A pocos metros de la calle Puente Bolognesi, entrando al antiguo callejón del Solar, quedaba la picantería El Gato Negro. Fue la primera p...
-
Edmundo de los Ríos fue uno de esos enigmáticos escritores con una obra excesivamente secreta. Tal vez eso tiñó su destino. Tal vez su te...