miércoles, noviembre 12, 2025

Mensaje lanzado al oleaje del humor vítreo


Ayer por la mañana abrí los ojos y descubrí unos garabatos en un extremo de mi ojo izquierdo. Fui al oculista y me aseguró que esos fantasmales mosquitos son frecuentes en muchachos muy envejecidos por el implacable paso de siete décadas. Que no me preocupe, que el astuto cerebro aprenderá a ignorarlos. Le mostré mi sonrisa, pero yo sé muy bien como trabaja esa gente. He regresado a mi departamento y he estado toda la noche muy atento. Los garabatos están tomando forma. Quizá pugnen por formar una palabra urgente. ¿Quién piensa en mí mientras los demás duermen? 

Misterios gozosos y dolorosos

Hace un par de meses recibí la visita de una entrañable amiga de la adolescencia. El tiempo la había convertido en la esposa de un médico. Y...