jueves, octubre 20, 2011


Es posible que la poesía esté hasta en la sopa. El asunto es encontrarla mientras uno está afanado sorbiendo los fideos. Hace algún tiempo el Dr. William Carlos Williams comprobó que (con toda seguridad) la poesía se encuentra en la puerta del refrigerador.




Solo para que sepas

Me comí
una pera
que estaba en
la refri
seguramente
la estabas guardando
para el desayuno

perdona
estaba deliciosa
tan dulce
y tan fría

(En el poema original incluido en la primera edición de sus Collected Poems de 1934 el poeta se comió unas ciruelas, pero ya se sabe que toda traducción es una traición)
Ilustración: Justus Juncker

Hago de todo menos de estar muerto

Por ejemplo hago del piloto que se lanza a la estratósfera Del ciclista con vocación anfetamínica de la vida Del  eremita que dice ¡Ah! en l...