Cuando uno es muy joven
está atento, casi ansioso, ante la crítica. Cuando uno es un joven escritor la
crítica puede servir para orientarlo en su evolución creativa. Pero cuando uno
ha recorrido buena parte del camino la crítica ya solo sirve para fomentar la
vanidad o la amargura. Y esas son dos cosas esencialmente destructivas.
viernes, diciembre 07, 2012
¿De parte de quién?
Cuando Pablo Neruda visitó Arequipa, su primera intención fue conocer a César Atahualpa Rodríguez Olcay. Siguiendo las indicaciones, se diri...
-
A pocos metros de la calle Puente Bolognesi, entrando al antiguo callejón del Solar, quedaba la picantería El Gato Negro. Fue la primera p...
-
Edmundo de los Ríos fue uno de esos enigmáticos escritores con una obra excesivamente secreta. Tal vez eso tiñó su destino. Tal vez su te...
-
En la década de 1970, Arequipa seguía siendo una hermosa ciudad plagada de cantinas. El Room Dairy , en el Portal de San Agustín, no cerraba...
