1
En cierto sentido somos inmortales
Prácticamente inmortales
Relativamente inmortales
Algunas personas sugieren que solo somos un ente con miles de millones de cabezas
La esencia de ese ente está encerrada en una fórmula casi secreta
Entonces
Somos solo una suma de datos
Miles de millones de singularidades que navegan en el oleaje de las generaciones
Y el ente evoluciona
El ente se ajusta a las cambiantes circunstancias
A veces presenta una sonrisa
A veces no
Y el ente vive a través de sus insignificantes personajes
Esos nosotros repletos de autobiografía
Y no existe el "ellos" no existe el "tú"
Solo existe el "yo"
El "yo" es la forma egoísta del "nosotros"
El "yo" es solo un personaje de reparto en una obra que lleva millones de años en cartel
Y no importa si tú mueres
El espectáculo continúa y tu personaje sigue ahí
Y —hasta donde puedo ver— esta es una manera de ser inmortal tan buena como cualquier otra
2
Cada segundo es un cruce de caminos invisibles
Cada momento tiene tantas posibilidades
El que se lanza hacia adelante
El que pisa el jabón a la hora de ducharse
El que recibe la auténtica llamada
El que cuando dice no dice si
El que hunde el pie en alguna ciénaga
El que conquista la vida cotidiana
Todas las versiones están dispersas como naipes en la mesa de póker
Hay un millón de variables de ser tú en los pliegues del tiempo
Hay amplios catálogos para toda tristeza
Y si tú pudieses navegar entre las posibilidades de ti mismo serías inmortal
Increíblemente inmortal
Inmortal como esos que no dejan de vivir ni un solo instante
Inmortal como el desasosiego
Y solo tienes que encontrar la precisa llave de algún accesible multiverso
Y si la conciencia de ti mismo tiene un ruidoso motor a chorro ya estás en plena ruta
Porque hay suficiente territorio en el infinito para ser un auténtico inmortal
Advertencia: Uno de los versos fue extraído de un poema de José Ruiz Rosas. Para los adivinos.
Ilustración: Paul Klee. Barbarische Komposition. 1918
