martes, marzo 17, 2026

Situación de calle 1


Sin que yo preguntara, un viejo amigo me confesó que repetiría su voto de las últimas elecciones. Levantó la barbilla y clavó la mirada en un punto perdido sobre mi cabeza. “Volveré a votar por ese partido, aunque sé que es una mierda”, declaró. Luego se quejó de la lluvia, de los veranos arruinados. Al despedirnos, solo caía una fina garúa sobre la calle, el clima ideal para rumiar ideas. Empecé a repasar aforismos: “El que no aprende de sus errores está condenado a repetirlos”. Demasiado trillado, pensé; sería injusto usarlo contra alguien. Después recordé: “El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”. Casi, pero no. De pronto, la frase exacta me golpeó. Levanté los brazos y grité hacia la calle, donde mi amigo ya se perdía: “¡Quien en una piedra dos veces tropieza, merece romperse la maldita casposa!”.
Ilustración: Pablo Picasso.

La coherencia entre el ojo y el fémur

  Domiciliarse en la identidad  Incuba alguna incongruencia  Sentir que los demás  Son una mutación (de uno mismo)  Los demás  Son un acto d...