jueves, febrero 12, 2026

Discurso del hombre que cayó a la tierra


Yo no soy uno de ustedes. No ser uno de ustedes puede ser un poco duro si uno está obligado a vivir todo el tiempo en cualquiera de los siete continentes. No lo tomen a mal. Si uno deja de lado la históricamente criminal  relación con el prójimo, la destrucción del medio ambiente y la aniquilación de las otras especies del reino animal, este  sitio es tan bueno como cualquier otro. Es un lugar lleno de posibilidades, aunque en mi afanosa búsqueda tengo que confesar que incluso yo me he visto obligado a ser cómplice de una que otra maldad. Por otro lado, los libros aquí son interesantes, las películas están llenas de hermoso movimiento, la música tiene hasta el impresionante Dolby Atmos y las mujeres prometen siempre abundante felicidad. Además, cuando se tiene hambre, a veces hasta se puede comer un buen ají de gallina. Sin embargo, tengo que reportar que algo aquí me está matando. Es algo que me tiene sitiado y que muerde, pica, roe, va degradando la calidad de mi musculatura. Se trata de algo así como los leucocitos del tercer planeta del sistema solar. Y sé que no puedo ganar. Pero mientras tanto sigo aquí, disfrutando del resto de lo que me queda por vivir. Un saludo afectuoso para todos.

Discurso del hombre que cayó a la tierra

Yo no soy uno de ustedes. No ser uno de ustedes puede ser un poco duro si uno está obligado a vivir todo el tiempo en cualquiera de los siet...