jueves, junio 02, 2016

Mayra Albán y la retaquita




Por César Delgado Díaz del Olmo

Quien ha leído Cinco Esquinas de Vargas Llosa conoce a la Retaquita, la periodista que hace un destape sobre Montesinos y se trae abajo el gobierno de Fujimori. No fue así como realmente sucedió, pero evidentemente es así como al autor le hubiese gustado que fuese: una mujer decidida que derriba al tirano, un final de novela. No sabemos casi nada sobre Mayra Albán, salvo que es una periodista; pero algo daría por saber si ha leído la novela de Vargas Llosa. Tampoco sabemos si de talla es retaquita, pero podemos estar seguros que moralmente califica como gigante. Renunciar al trabajo por tan poca cosa, creo que fue lo que le dijo su jefe. Ya crecerás y te darás cuenta. Las hijas de Olluquito no son como Olluquito.
Pero volvamos a lo que hizo Mayra Albán: vio, denunció y renunció. Frente a ella uno se siente como Juan Peineta, el triste cobarde de la novela. Tan notable fue el gesto de la Retaquita, que el Doc en la novela por adelantado la felicita:  “… me parece mentira que, con lo chiquita que eres, tengas unos huevos tan grandes. Unos ovarios tan grandes quiero decir, perdona. Y perdón también por la lisura” (p. 209). Y lo que vio bien claro la acuciosa periodista fue que Climper había retrucado un audio incriminador para el secretario general del partido de Olluquito. Esto le trajo a la mente a nuestra periodista lo que conocía o había leído en Cinco Esquinas sobre los sucios métodos del Doc. Y dos mas dos, sacó sus conclusiones. Climper es un cleptómano, de honras, por supuesto.

Como vivimos en el Perú, las encuestas siguieron favoreciendo al invencible partido de Olluquito. Aquí viene la infeliz frase de su desesperado contrincante: El hijo de narcos es seguro que será un narco. Se impone la pregunta de orden sobre la periodista Mayra Albán: ¿estuvo su valiente acto inspirado en el de la retaquita de la novela de Vargas Llosa?  En todo caso, concuerda en que fue algo notable. Lo que falta saber es si coincidirá en los efectos, esto es si se traerá abajo la candidatura de Olluquito. Porque si esto llega a ocurrir será en gran parte mérito suyo, ya que antes todas las denuncias contra el narcopartido resultaban contraproducentes; pero después no sabemos si su denuncia habrá hecho quizá mella en la conciencia del lector y del elector. Si no habrá perdido en vano su trabajo, y nosotros la esperanza. Pero confiemos en que sí lo va a lograr, como en la novela de Vargas Llosa, que tiene un final feliz.