lunes, septiembre 12, 2005

Hazlo una vez más


Transcribo aquí un fragmento de una larga entrevista a Margarita Cervantes, que en febrero de 2004 estelarizó una secuencia de actos sexuales con 251 hombres en aproximadamente 10 horas, alcanzando un record que fue consignado como el The World’s Biggest Gang Bang. Desde entonces este record ha sido roto sólo dos veces. Un documental acerca de la vida de Margarita, Sexo: La historia de Margarita Cervantes, fue realizado para un programa televisivo conducido por la conocida periodista Cecilia Valenzuela, y que se emitió en agosto. Un extracto del material trascrito se publicó recientemente en el semanario local El Búho.

Entrevistador: ¿Te has puesto a pensar que la competición por alcanzar la meta de tu óvulo puede llegar a tener tantos millones de competidores como pobladores hay en este planeta?

Margarita Cervantes: Ese es un hermoso pensamiento. Pero no te falta razón si piensas que hay mucho de actividad puramente deportiva en este asunto. Lo que pasa es que el gang bang no es otra cosa que una continuación y conmemoración de un evento histórico. Ya sabes, la noche aquella en que Mesalina, la esposa del emperador Claudio, decidió desafiar a la prostituta mas conocida de Roma. Asistieron todos sus patas, aparte de un montón de hacendados y claro, los curiosos de siempre. En la actualidad en países como el Perú, por razones inexplicables, la verdadera religión es el fútbol. Y yo pienso que el gang bang tiene la misma clase de teatralidad, tú sabes, la misma pompa y desenfreno.

Entrevistador: En cierta ocasión, a propósito del gang bang soltaste una frase memorable. Permíteme repetirla: “Una vez que realizas un acto ante la mirada de los demás generas un suceso que únicamente encuentra su sentido en la relación de tres factores: el protagonista, los espectadores, y el contexto en el que se hallan. Ningún acto en sí mismo contiene un especifico significado, nada es esencialmente degradante para nadie.”

Margarita Cervantes: Claro, personalmente pienso que un evento en sí mismo es menos interesante que el discurso que lo rodea.

Entrevistador: ¿Crees que el gang bang es un signo de los tiempos?

Margarita Cervantes: Exacto. Es increíblemente contemporáneo. Pero no creas que estoy pensando en ideas como que es “un claro indicio de la decadencia del Imperio”. Ni tampoco en que hay “un sombrío tributo al lado oscuro”. No, nada de eso. Ni siquiera es “una moderna reminiscencia de los ritos de fertilidad en un mundo agotado”. No, no. Se trata de números, de estadísticas, de comercio. Es información. Y, por supuesto, es un acto completamente falso. Me recuerda a esos científicos que desarrollaron el elemento número 120, pero éste sólo existió 4 segundos. Este elemento en realidad no existe, así como el gang bang tampoco existe. El gang bang es como algunas teorías de la física o como el arte conceptual.

Entrevistador: ¿Has encontrado un espacio para tu realización personal en la industria de la pornografía?

Margarita Cervantes: No, no realmente. Es bastante paradójico. Hay bastante diferencia entre mi interés en la puesta en escena de lo erótico, y mis sentimientos acerca de la industria de la pornografía. Yo en realidad quiero hacer otras cosas. Así como me dispuse a realizar un experimento que se llama gang bang, así también podría pensar en practicar la monogamia. En realidad yo tengo mis propios prejuicios. Yo me veo a mí misma como la típica mujer de clase media arequipeña.